La gran muralla
Juan José Téllez & Ramón Tarrío
|
|
|
El mar de Samarcanda la piedra gris humedece y tocan sus almenas la Sierra del Rocío, el claro de luna cala las ojivas y el viento del simún arrastra ante su muro guiñapos del profeta que clamaba en el desierto.
Allí acecha el hombre, sugiere la cascada su acuática salmodia, sobre la hiedra crecen hojas del acanto, rostros desvaídos cuyos rasgos dibuja la oscura en la pizarra.
Plumas del faisán, caimanes y el valor del guerrero que deserta, de adobe y de ladrillo, de guijarros sirven. No hay puente levadizo, su albañil no descansa.
Separó de cuajo el corazón amante y su alfanje de grisú atraviesa mi cuerpo por el vértice. También ya soy su torreón vigía, ojo de la alcazaba, linterna, párpado insomne. |
Audio |
|
|
|
||||
|
|
||||
|
|
![]()